El Agility

Un poco de historia:

A finales de 1977, durante los preparativos de una exposición, John Varley, miembro del comité organizador del certámen y responsable de las actividades destinadas a cubrir los tiempos muertos en el ring central durante los juicios en los rings periféricos, gran amante de los perros, pero también de los caballos, tuvo la idea de adaptar al perro el principio de los concursos de hípica, del "jumping" hípico: recorridos rápidos superando obstáculos coloreados en una carrera contra reloj.

Para llevar a cabo su idea, se puso en contacto con Peter Meanwell, uno de los adiestradores caninos con mayor prestigio en Inglaterra, ganador de numerosas competiciones de perros de trabajo (Working Trials) y también juez respetado.

El objetivo era poner en marcha un espectáculo que agradase tanto a los perros como a sus dueños y al público en general. Meanwell, basándose en la idea de Varley, y con la colaboración de varios clubs de trabajo, diseñó los obstáculos, reglamentos y puntuaciones. Pocos meses después, en el ring central de Crufts, los ingleses eran testigos, por vez primera en la historia de la cinofilia, de que el mundo entero contaba, desde aquel momento, con un nuevo deporte apto para el gran público.

Los perros, a toda velocidad, subían rampas, saltaban vallas, atravesaban túneles al galope,... mientras sus propietarios, corriendo a su lado, los animaban y los dirigídan. En Londres, en 1978, en la más célebre exposición canina del mundo, Crufts Dogs Show, nace un nuevo deporte: el Agility.

Reglamento General de Agility:

 

El Agility es una disciplina canina en la que el perro debe superar una serie de obstáculos, dirigido por su guía, en el menor tiempo posible y con la menor penalización. El perro trabaja sin collar ni correa, con lo que su guía debe dirigirle mediante signos e instrucciones y aprovechar las ventajas de una buena colocación en la pista respecto a su perro y cada obstáculo.

No es necesario que el perro sea de raza, ni que reúna unas condiciones especiales, basta con poseer un mínimo de adiestramiento en obediencia y ser capaz de realizar los obstáculos.

Constituye una modalidad deportiva y educativa que pretende mejorar la integración del perro en la sociedad, implica una buena armonía entre el perro y su amo, lo que dará como resultado un perfecto entendimiento entre ambos. Por tanto, es preciso que los competidores posean las bases elementales de educación y obediencia.

La disposición del recorrido la decide el juez, y es siempre diferente, con el fin de evitar cualquier mecanización por parte del perro. El tiempo empleado depende de la longitud del recorrido y de su dificultad. Antes del inicio de una competición, los guías, sin sus perros, pueden reconocer el recorrido para memorizarlo y aplicar en cada caso la técnica de conducción más adecuada.

La práctica del agility nos permite realizar conjuntamente una cierta actividad física a la vez que, a través del juego en común, mejora nuestra relación con nuestro perro.

El terreno necesario para la instalación de un recorrido de Agility debe ser, como mínimo, de 20 x 40 metros y deberá estar desprovisto de elementos tales como columnas, farolas, árboles, así como cualquier impedimento que pudiera dificultar o forzar la evolución del perro o la conducción del guía sobre el recorrido. El recorrido propiamente dicho tendrá una longitud entre 100 y 200 metros y, de acuerdo con la categoría de las pruebas, comprenderá de 15 a 20 obstáculos, los cuales deben ser estables, con superficies antideslizantes, cumplir las medidas reglamentarias y no presentar peligro alguno para el guía y su perro. La distancia entre dos obstáculos seguidos oscilará de 5 a 7 metros.

Desarrollo de la competición:

No se permite ninguna preparación o entrenamiento sobre el recorrido de la prueba. Sólo se permitirá el reconocimiento del trazado por el conductor, sin su perro. Antes del comienzo de cada prueba, el Juez reunirá a los participantes para comunicarles los detalles de la prueba (el tiempo, la velocidad, los metros, etc.), asimismo podrá recordarles brevemente el reglamento y los criterios de puntuación.

El conductor se presenta en el recorrido y coloca su perro en posición estática tras la línea de salida. Le quita la correa y el collar y espera la orden de salida del juez. El conductor podrá colocarse en el recorrido en el lugar de su elección y no deberá conservar nada en sus manos durante el recorrido.

El tiempo comenzará a cronometrar una vez el perro haya cruzado la línea de salida. Durante todo el recorrido están autorizadas las señales acústicas y otras órdenes. El conductor tratará de seguir escrupulosamente en curso de los obstáculos, por el orden de número, sin tocar nunca ni al perro ni a los obstáculos, y tampoco podrá abordar él mismo los obstáculos. El final del recorrido y del cronometraje tendrá lugar después de traspasar el perro la línea de llegada. El conductor recogerá entonces a su perro, le colocará la correa y abandonará el terreno.

Los obstáculos:

No deben presentar peligro alguno para el perro y deben ser de conformidad con las prescripciones y esquemas dados por cada Organización..

SALTOS: Los hay simples, y de doble o triple valla, con diferentes alturas para adaptarlos a las diversas categorías.

 

MURO O VIADUCTO: Se trata de un panel liso que comprende 1 ó 2 aberturas en forma de túneles. En la parte superior se colocarán unidades móviles a modo de tejas.

 

MESA: Debe ser estable y con la parte superior antideslizante.

 

PASARELA: Las rampas serán antideslizantes y estarán provistas de pequeños listones clavados a espacios regulares para facilitar el acceso y evitar deslizamientos. La parte inferior de las rampas tendrán que estar pintadas, en la cara superior y en los bordes, en color distinto al del conjunto, para indicar la "zona de contacto".

 

BALANCIN: Debe ser estable, con superficie antideslizante pero sin listones.

 

EMPALIZADA: compuesta de dos unidades que forman una A gigante. Las rampas estarán provistas de un revestimiento antideslizante y listones clavados a espacios regulares para facilitar la escalada y evitar deslizamientos. Las partes inferiores de las rampas deberán estar pintadas superficialmente y en sus bordes en color distinto al del conjunto para marcar la "zona de contacto". La parte superior de la empalizada no presentará peligro alguno para el perro.

 

SLALOM: El número de postes puede oscilar entre 8, 10 ó 12, con una altura mínima de l m. La separación entre cada poste suele ser de unos 60 cm. y la pletina que constituye la base debe tener unas dimensiones de 50 mm. de ancho y 5 mm. de alto.

 

TUNEL RIGIDO: el diámetro interior será de 60 cm., y el largo será, como máximo, de 3,60 m. Estando articulado, permitirá formar una o varias curvas. Los aros que forman su estructura interna no deben sobresalir o quedar al descubierto. La sujeción del túnel al suelo debe asegurarse, para evitar que se desplace excesivamente en cada pasada, mediante cuñas, sacos de arena, etc. evitando la colocación de postes verticales con los que el perro pudiera golpearse.

 

TUNEL FLEXIBLE: la entrada es un arco rígido de 90 cm. de largo, 60 cm. de alto y de 60 a 65 cm. de ancho. La lona no debe ser ni muy pesada, ni muy ligera y los materiales de la caja podrán ser madera, plástico o PVC, evitando la colocación de travesaños internos.

 

RUEDA:  La rueda será ajustable en altura mediante un sistema de cuerdas o cadenas. Las fijaciones rígidas se rechazarán. Se aconseja la utilización de flotadores de corcho o aros salvavidas de PVC, por ser elementos blandos y carecer de aristas. En el caso de la utiliación del clásico neumático, debe cubrirse la parte interna e inferior del mismo, con materiales que no puedan producir daños o lesiones en el caso de que el perro lo golpee. Se permite el uso de una rueda flexible.

 

SALTO DE LONGITUD: compuesto por 2 ó 5 elementos colocados uno tras otro y separados entre sí con el fin de obtener un salto de una longitud determinada para cada categoría. Los elementos se colocarán en orden creciente, con el elemento más pequeño con una altura de 15 cm. y el más elevado, 28 cm. Cada elemento tendrá una anchura de 15 cm. con los planos superiores ligeramente inclinados. Las cuatro esquinas se señalizarán mediante postes (independientes de los elementos) con una altura aproximada de 1,20 m.

 

GENERALIDADES:

La separación entre dos obstáculos contíguos deberá permitir, al menos, el paso del conductor a través de ellos por cualquiera de los dos lados, a excepción del túnel cuando se coloca bajo la empalizada, pasarela, etc.

Por razones de seguridad, la orientación para acometer los saltos dobles, la rueda y el salto de longitud debe permitir acometerlos en una línea recta respecto al anterior.

Penalizaciones:

Faltas: son penalizadas con 5 puntos y se acumulan al número total de penalizaciones, entre ellas están:

- El conductor no debe pasar entre los postes de "SALIDA" y "LLEGADA". Además, el cronómetro comenzará su recuento.

- El conductor que toque a su perro voluntariamente durante el recorrido.

- El conductor que toque voluntariamente un obstáculo.

- Se considera como falta cuando el perro derriba una barra de salto o algún elemento de los obstáculos, siempre que el elemento caiga antes de que el perro sobrepase el siguiente obstáculo.

- Las zonas de contacto obligatorias: en la empalizada, el balancín y la pasarela, el perro debe colocar obligatoriamente al menos una de sus patas sobre la zona de contacto, tanto en la subida como en la bajada. Cada vez que no toque las mismas constituye una falta.

- Mesa: el perro deberá permanecer retenido sobre ella  durante 5 segundos. Si el perro abandona la mesa antes de finalizar el recuento y la orden del Juez, será penal izado con una falta, debiendo regresar de nuevo a la mesa para comenzar de nuevo el recuento, bajo pena de eliminación.

- El extremo del balancín deberá tocar el suelo obligatoriamente antes de que el perro lo abandone, en caso contrario se le penalizará con una falta.

- En el slalom, si se salta uno de los postes, provocará una falta. El conductor deberá corregirlo inmediatamente, haciendo volver a su perro al lugar del fallo para realizarlo correctamente. El slalom es el único obstáculo en el que el perro está obligado a volver al lugar de la falta y solo podrá anotarse una como máximo. Si el perro sale incorrectamente del Slalom, sin rectificar y franquea otro obstáculo provocará su eliminación.

- Volcar uno de los elementos del salto de longitud o apoyar una pata entre ellos se penalizará con una falta.

- El derribo de los postes que jalonan el salto de longitud, tanto por el perro como por el guía, no constituyen penalización, así como la caída de algún elemento como consecuencia de este derribo.

- El "tocado" consiste en un ligero contacto del guía sobre el perro con miras a obtener una cierta ventaja. Se anotará con una "T" y se contabilizará como si fuera una falta.

Rehuses: esta penalización comprende las paradas del perro delante del obstáculo, los desvíos laterales evitando el mismo, sobrepasarlo obligando al perro a retroceder para acometerlo de nuevo, saltar entre el marco y la rueda, caminar sobre el salto de longitud e introducir una pata o la cabeza en el interior del túnel y después retirar la (todo ello referido al siguiente obstáculo en orden).

Cada rehúse se sanciona con 5 puntos y se acumula igualmente al número total de penalizaciones en cada recorrido. Con la diferencia que tres de ellos conllevan la eliminación. Si el perro realiza un rehúse, deberá rehacer el obstáculo, en caso contrario, será eliminado. Lo mismo puede decirse con respecto al slalom, donde el conductor hará repetir a su perro desde el lugar del fallo. Si el perro acomete más de dos puertas del slalom al revés, conllevará su eliminación.

El acceso a la mesa está autorizado por tres lados. Si el perro sobrepasa lateralmente la mesa, pasa por debajo de ella o accede por el lado opuesto al sentido de la marcha, será penalizado con un rehúse. Una vez marcado el rehúse, este podrá ascender por cualquiera de ellos.

En la pasarela y en la empalizada, el perro que salte el obstáculo antes de haber tocado con las cuatro patas el tramo descendente será penalizado con un rehúse. De la misma forma será penalizado el perro que salte del balancín antes de haber atravesado el eje del balanceo.

En el slalom, si el perro efectúa una entrada incorrecta, será penalizado con un rehúse cada vez. El conductor deberá corregirlo inmediatamente, haciendo volver a su perro al lugar del fallo para realizarlo correctamente.

Saltar atravesado, pasar al lado, o caminar sobre el salto de longitud se considerará rehúse.

En las combinaciones de dos o tres saltos, cada uno de los componentes se juzgará independientemente. En caso de rehúse sobre alguno de ellos, se comenzará de nuevo la totalidad de la combinación.

El perro que se detiene sobre algún punto del recorrido (fuera del obstáculo), penalizará con un rehuse.

Una vez que el perro sobrepase el primer obstáculo por cualquiera de sus laterales, será penalizado con un rehuse y el cronómetro manual deberá entrar en funcionamiento.

Eliminación : las faltas que implican la eliminación son las siguientes:

- Incorrección con respecto al Juez.

- Humillación hacia el perro.

- Sobrepasar el "Tiempo Máximo de Recorrido" (T.M.R.)

- Cometer tres rehúses sobre la totalidad del recorrido.

- No abordar los obstáculos en el orden establecido.

- Olvido de realizar un obstáculo.

- Abordar un obstáculo en sentido contrario.

- El conductor que supera él mismo un obstáculo.

- El conductor que lleva cualquier objeto en las manos.

- El conductor que acciona la cuenta atrás del contador electrónico de la mesa.

- El conductor que vuelve a colocar al perro en la línea de salida, una vez que éste la haya cruzado (salvo orden expresa del Juez).

- El perro que lleva colocado algún tipo de collar o cadena.

- La detención del perro por orden del conductor sin orden expresa del juez.

- El perro que deja de estar bajo el control del guía o que abandona el terreno señalado para la competición.

- Que el perro realice sus necesidades dentro de la pista.

- La detención del perro provocada por su guía y sin indicación expresa del juez, siempre que éste no se encuentre sobre un obstáculo.

- La prolongada pérdida de tiempo en tomar la salida, por parte del guía o su perro.

- La no presentación al ser llamado tres veces por megafonía.

- Provocará su eliminación el perro o el guía que derribe un obstáculo, siempre que no sea posible su restablecimiento si correspondiera realizarlo nuevamente.

En caso de eliminación, el Juez podrá determinar el abandono inmediato del participante o permitir que continúe con el recorrido. El juez deberá señalarlo claramente (silbato o similar). Todos los casos no previstos serán resueltos por el Juez, quien dará muestras desde el principio hasta el fin, de la misma indulgencia o rigor.

Causas de fuerza mayor: ante la caída accidental de un obstáculo debido a agentes externos (viento, etc.), podrá realizarse un segundo recorrido, manteniendo las penalizaciones cometidas hasta ese punto y añadiendo las que se produzcan a partir de ahi, registrándose el tiempo correspondiente al segundo recorrido.

 

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